Evangelio del día

Lectura del santo evangelio según san Mateo 7,21.24-27

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «No todo el que me dice “Señor, Señor” entrará en el reino de los cielos, sino el que cumple la voluntad de mi Padre que está en el cielo. El que escucha estas palabras mías y las pone en práctica se parece a aquel hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y descargaron contra la casa; pero no se hundió, porque estaba cimentada sobre roca. El que escucha estas palabras mías y no las pone en práctica se parece a aquel hombre necio que edificó su casa sobre arena. Cayó la lluvia, se salieron los ríos, soplaron los vientos y rompieron contra la casa, y se hundió totalmente.»

 

Palabra del Señor.

Reflexión.

Saludos mi familia redimida por Cristo Jesús, estamos en el tiempo de Adviento, diseñado para la meditación, reflexión y cambio profundo. Hoy el evangelio según San mateo nos aclara varias cosas entorno a la entrada al reino de los cielos, entrada que precisamente no es a un lugar, sino a un estado de vida nueva. Y aclara a través del recurso literario del contraste:

  1. NO, todo el que dice “Seño, Señor”, NO, todo el que reconoce quien es Dios en su vida, porque hasta el demonio sabe quién es Dios.
  2. Si, quien hace la voluntad del Padre Dios, Si, quien le escucha.

La pregunta que nos hacemos es: ¿Quién sabe qué quiere Dios? ¿Quién puede entrar en algo tan profundo? Y la respuesta es, siempre nuestro verdadero héroe, “Jesús”, quien nos invita a reconocerlo como base real de todo nuestro existir, de nuestro vivir, nuestra Roca.

Prestemos atención a nuestro Dios encarnado que vino, y esta, para rescatarnos de la muerte, para devolvernos una vida inmortal, o como nos dice un padre de la iglesia: “El Hijo Unigénito de Dios, queriendo hacernos partícipes de su divinidad, asumió nuestra naturaleza, para que, habiéndose hecho hombre, hiciera dioses a los hombres” (Santo Tomás de Aquino), caminemos de la mano de María, la Madre de Dios, para recibirle con amor máximo en el portal de Belén. Animo, que nuestra Esperanza está en medio de su Pueblo. Bendiciones

 

David Velásquez

Servidor Nacional Juvenil Venezuela