Lectura del santo evangelio según San Mateo 5,17-19

«No penséis que he venido a abolir la Ley y los Profetas. No he venido a abolir, sino a dar cumplimiento. Os lo aseguro: mientras duren el cielo y la tierra, no dejará de estar vigente ni una tilde de la ley sin que todo se cumpla. Por tanto, el que traspase uno de estos mandamientos más pequeños y así lo enseñe a los hombres, será el más pequeño en el Reino de los Cielos; en cambio, el que los observe y los enseñe, ése será grande en el Reino de los Cielos.»

Palabra del Señor.

Reflexión

En el evangelio de hoy, San Mateo nos muestra a un Jesús que  da cumplimiento a la Escritura (a la Ley y los profetas), Él es la Palabra eterna del Padre que nos revela que la plenitud de la ley es el precepto del amor. Sólo desde el amor nuestras constituciones, leyes, normas, podrán tener un nuevo significado y ser lo que tienen que ser: un camino de vida y humanización. Los mandamientos que el Señor da a Moisés no están puestos para coartar nuestras vidas, el Dios que se revela en la Escritura no es un Dios enemigo de la felicidad y libertad del ser humano. Esos decretos y mandatos están puestos para que adquiramos un corazón sensato y prudente.Continuar

Olegario, Santo

Este santo, nació en Barcelona en el año 1060  y murió 6 de marzo de 1137. Buscando su perfección espiritual, decidió entrar en el convento de canónigos regulares de san Agustín y cuando murió el obispo de Barcelona, toda la población pensó en que el mejor sucesor sería Olegario.

Fue un hombre con grandes influencias en la política de su tiempo, buen consejero y colaborador de Ramón Berenguer III y Ramón Berenguer IV, participó activamente en la renovación que la iglesia de Roma realizó en estos siglos, adquiriendo más independencia del poder civilContinuar

Lectura del santo evangelio según San Mateo 18,21-19,1

Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?» Dícele Jesús: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.» «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: `Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré.’ Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó ir y le perdonó la deuda. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: `Paga lo que debes.’ Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: `Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré.’ Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: `Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste.¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?’ Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.»
Y sucedió que, cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

Palabra del Señor.

Reflexión

Desde que entramos en el tiempo litúrgico de la cuaresma, el itinerario de revisión interior va avanzando a nuestro corazón de manera más profunda. En ésta oportunidad el evangelio nos muestra el movimiento de alguien que quiere confirmar algo, algo que ya tiene como correcto, y ese es el apóstol Pedro, que le pregunta al Señor si perdonar siete veces es lo correcto para alcanzar el reino. Continuar

Mártir, fue decapitado, cerca del año 306. Los cristianos de Constantinopla veneraban la tumba de esta víctima de la persecución de Diocleciano. Vivió en tiempos de la última y más terrible de las persecuciones de los primeros cristianos promovida por el emperador romano Diocleciano. Adrián fue oficial de la guardia del emperador Galileo y perseguidor de cristianos. Sin embargo, un día estando presente en el juicio y tortura de veintidós mártires, quedó tan impresionado que decidió convertirse al cristianismo. El santo vivió terribles tormentos después de ser apresado junto a algunos compañeros durante un viaje a la ciudad de Cesárea cuando visitaba unos cristianos. Inmediatamente fue conducido ante el gobernador de Palestina, Firmiliano, quien lo mandó azotar.

DIOS te bendiga.

Andrea Mendoza

Lectura del santo evangelio según san Lucas 4,24-30

En aquel tiempo, dijo Jesús al pueblo en la sinagoga de Nazaret: “Os aseguro que ningún profeta es bien mirado en su tierra. Os garantizo que en Israel había muchas viudas en tiempos de Elías, cuando estuvo cerrado el cielo tres años y seis meses, y hubo una gran hambre en todo el país; sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, más que a una viuda de Sarepta, en el territorio de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo; sin embargo, ninguno de ellos fue curado, más que Naamán, el sirio.”

Al oír esto, todos en la sinagoga se pusieron furiosos y, levantándose, lo empujaron fuera del pueblo hasta un barranco del monte en donde se alzaba su pueblo, con intención de despeñarlo. Pero Jesús se abrió paso entre ellos y se alejaba.

Palabra del Señor.

Reflexión

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Nació el 19 de marzo de 1844 en Niardo, Brescia. Fue bautizado con el nombre de Juan. Sólo tenía tres meses cuando quedó huérfano de padre. Expresando desde niño su deseo de ser sacerdote, su madre apoyó la vocación de su hijo y llegado el momento lo alentó a entrar al seminario y se ordenó sacerdote el 2 de junio de 1867.

Fue coadjutor parroquial en una parroquia rural, donde se distinguió por su intensa actividad apostólica, desprendimiento de las cosas, frecuencia en el confesionario, su caridad para con los pobres, la asistencia a los enfermos y la predicación humilde. Su vida estuvo marcada por la oración, el buen ejemplo y la predicación sencilla. Pero el señor lo llamaba a una vida más justa.

Después de una mayor preparación espiritual, superadas no pocas dificultades, pidió ser admitido entre los Hermanos Menores Capuchinos, donde ingresó en 1874, con el nombre de Fray Inocencio.

Murió a los 46 años, el 3 de marzo de 1890, en la enfermería del convento de Bérgamo. El Señor llamó a sí al siervo bueno y fiel que había vivido en la humildad y en la pobreza. Fue beatificado por Juan XXIII el 12 de noviembre de 1961

DIOS te bendiga.

Andrea Mendoza

Lectura del santo evangelio según san Lucas 15,1-3.11-32

En aquel tiempo, solían acercarse a Jesús todos los publicanos y los pecadores a escucharle.

Y los fariseos y los escribas murmuraban entre ellos: «Ése acoge a los pecadores y come con ellos.»

Jesús les dijo esta parábola: «Un hombre tenía dos hijos; el menor de ellos dijo a su padre: “Padre, dame la parte que me toca de la fortuna.” El padre les repartió los bienes. No muchos días después, el hijo menor, juntando todo lo suyo, emigró a un país lejano, y allí derrochó su fortuna viviendo perdidamente. Cuando lo había gastado todo, vino por aquella tierra un hambre terrible, y empezó él a pasar necesidad. Fue entonces y tanto le insistió a un habitante de aquel país que lo mandó a sus campos a guardar cerdos. Le entraban ganas de saciarse de las algarrobas que comían los cerdos; y nadie le daba de comer. Recapacitando entonces, se dijo: “Cuántos jornaleros de mi padre tienen abundancia de pan, mientras yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino adonde está mi padre, y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo: trátame como a uno de tus jornaleros.” Se puso en camino adonde estaba su padre; cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio y se conmovió; y, echando a correr, se le echó al cuello y se puso a besarlo. Su hijo le dijo: “Padre, he pecado contra el cielo y contra ti; ya no merezco llamarme hijo tuyo.” Pero el padre dijo a sus criados: “Sacad en seguida el mejor traje y vestidlo; ponedle un anillo en la mano y sandalias en los pies; traed el ternero cebado y matadlo; celebremos un banquete, porque este hijo mío estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.” Y empezaron el banquete. Su hijo mayor estaba en el campo. Cuando al volver se acercaba a la casa, oyó la música y el baile, y llamando a uno de los mozos, le preguntó qué pasaba. Éste le contestó: “Ha vuelto tu hermano; y tu padre ha matado el ternero cebado, porque lo ha recobrado con salud.” Él se indignó y se negaba a entrar; pero su padre salió e intentaba persuadirlo. Y él replicó a su padre: “Mira: en tantos años como te sirvo, sin desobedecer nunca una orden tuya, a mí nunca me has dado un cabrito para tener un banquete con mis amigos; y cuando ha venido ese hijo tuyo que se ha comido tus bienes con malas mujeres, le matas el ternero cebado.” El padre le dijo: “Hijo, tú siempre estás conmigo, y todo lo mío es tuyo: deberías alegrarte, porque este hermano tuyo estaba muerto y ha revivido; estaba perdido, y lo hemos encontrado.”»

Palabra del Señor.

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Sí y definitivamente si, el amor puede ser difícil, es más es difícil, porque conoce la renuncia del egoísmo para donarse, de lo contrario no alcanzaría el altruismo que lo encarna.

El amor duele, sí, claro que duele, porque todo proceso de crecimiento, corta con lo que te hace daño, y dejar ir, incluso lo que nos mata, duele.

El amor es la elección de amar, es la decisión continua en todo momento, no es de ratos, no es momentánea, ni pasajera, ni está medida por las emociones, porque hoy estás bien, pero quizás mañana ya no estás tan bien.

El amor es libre, sí, el amor tiene alas y vuela, no obliga, no esclaviza, no posee, no tiene tarjeta de propiedad. El amor siempre es, siempre está, no conoce excusas es dispuesto, es atento, viene en dósis ilimitadas y es honesto.

El amor no se mancha de tristeza, el salpica la alegría como cuando recibes un cubo de esperanza, sí,
porque el amor es auténtico cuando ama aún en medio de la prueba, porque aunque no le reconocen, el abraza aún en el valle de lágrimas.

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Lectura del santo Evangelio según san Mateo 21,33-43

“En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo: Escuchad otra parábola: Había un propietario que plantó una viña, la rodeó con una cerca, cavó en ella un lagar, construyó la casa del guarda, la arrendó a unos labradores y se marchó de viaje. Llegado el tiempo de la vendimia, envió sus criados a los labradores, para percibir los frutos que le correspondían. Pero los labradores, agarrando a los criados, apalearon a uno, mataron a otro, y a otro lo apedrearon. Envió de nuevo otros criados, más que la primera vez, e hicieron con ellos lo mismo. Por último les mandó a su hijo, diciéndose: Tendrán respeto a mi hijo. Pero los labradores, al ver al hijo, se dijeron: Éste es el heredero: venid, lo matamos y nos quedamos con su herencia. Y, agarrándolo, lo empujaron fuera de la viña y lo mataron. Y ahora, cuando vuelva el dueño de la viña, ¿qué hará con aquellos labradores?

Le contestaron: Hará morir de mala muerte a esos malvados y arrendará la viña a otros labradores, que le entreguen los frutos a sus tiempos. Y Jesús les dice: ¿No habéis leído nunca en la Escritura: La piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular. Es el Señor quien lo ha hecho, ha sido un milagro patente? Por eso os digo que se os quitará a vosotros el reino de Dios y se dará a un pueblo que produzca sus frutos. Los sumos sacerdotes y los fariseos, al oír sus parábolas, comprendieron que hablaba de ellos. Y, aunque buscaban echarle mano, temieron a la gente, que lo tenía por profeta”.

Palabra del Señor.

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Hoy la Iglesia católica recuerda a San Albino, Nacido en Vannes en Bretaña, de una familia originaria de Inglaterra o de Irlanda, entró en el monasterio de Tincillac. A los 35 años se convirtió en superior del monasterio, hasta el año 529 cuando fue elegido obispo de Angers. Falleció en el 550 y fue sepultado en la iglesia dedicada originalmente a San Germán de Auxerre (Angers) levantada por el rey franco Childeberto I y San Germán de Paris. Esta sería conocida más adelante por su advocación a San Albino. Su fiesta se celebra el 1 de marzo.

El santo predicaba todos los días, era muy generoso con los pobres y menesterosos, pero especialmente con las viudas que tenían muchos hijos. Otra de sus obras favoritas era el rescate de esclavos y gastó enormes sumas de dinero en rescatar a los prisioneros que los bárbaros habían hecho en sus numerosas invasiones.

El Santo es patrono de los niños enfermos de ceguera y de tos ferina, es titular de numerosas parroquias en Francia. Además, su culto se propagó en Italia, España, Alemania y Polonia debido a los diversos milagros que se le atribuyeron, sobre todo curaciones de enfermos y de ciegos, se cuenta que resucitó a un joven llamado Albaldo. En otra ocasión, después de haber intercedido sin éxito por unos prisioneros, se derrumbó durante la noche una parte del muro de la prisión y éstos pudieron escapar; inmediatamente fueron a ver al santo y le prometieron cambiar de vida.

DIOS te bendiga.

Andrea Mendoza