Lectura del santo evangelio según san Lucas (1,67-79):

En aquel tiempo, Zacarías, padre de Juan, se llenó de Espíritu Santo y profetizó diciendo:
«“Bendito sea el Señor, Dios de Israel”,
porque ha visitado y “redimido a su pueblo”,
suscitándonos una fuerza de salvación
en la casa de David, su siervo,
según lo había predicho desde antiguo
por boca de sus santos profetas.
Es la salvación que nos libra de nuestros enemigos
y de la mano de todos los que nos odian;
realizando la “misericordia que tuvo con nuestros padres,
recordando su santa alianza”
y “el juramento que juró a nuestro padre Abrahán” para concedernos
que, libres de temor, arrancados de la mano de los enemigos,
le sirvamos con santidad y justicia, en su presencia, todos nuestros días.
Y a ti, niño, te llamarán profeta del Altísimo,
porque irás delante “del Señor a preparar sus caminos”,
anunciando a su pueblo la salvación
por el perdón de sus pecados.
Por la entrañable misericordia de nuestro Dios,
nos visitará el sol que nace de lo alto,
para iluminar a los que viven en tinieblas y en sombra de muerte,
para guiar nuestros pasos por el camino de la paz».

Palabra del Señor

Continuar

Compuesta por el arzobispo de Sidney

El Arzobispo de Sídney, Australia, Mons. Anthony Fisher, recordó la importancia de bendecir los alimentos de manera cotidiana y muy especialmente en la Cena de Navidad, celebración en honor del nacimiento de Jesucristo. Para motivar a los fieles, el prelado compuso una oración especial de bendición para Nochebuena.

Continuar

Buen día Fray Nelson: ¿Qué significa la siguiente expresión que le he escuchado en alguna de sus predicaciones: “Cada vez que los esposos se demuestran amor, se dan nuevamente el sacramento del matrimonio”? Agradezco su contestación. Que Dios lo bendiga y lo guarde por todo el bien que hace a la iglesia. — O.O.

* * *

La expresión tiene algo de metafórico porque, por supuesto, el sacramento del matrimonio ya está completo después de que se celebra el mismo sacramento y se consuma.

Continuar

Del Evangelio según San Lucas 1, 46-56

María dijo entonces: «Mi alma canta la grandeza del Señor, y mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi salvador, porque el miró con bondad la pequeñez de tu servidora. En adelante todas las generaciones me llamarán feliz, porque el Todopoderoso he hecho en mí grandes cosas: ¡su Nombre es santo! Su misericordia se extiende de generación en generación sobre aquellos que lo temen.  Desplegó la fuerza de su brazo, dispersó a los soberbios de corazón. Derribó a los poderosos de su trono y elevó a los humildes. Colmó de bienes a los hambrientos y despidió a los ricos con las manos vacías. Socorrió a Israel, su servidor, acordándose de su misericordia, como lo había prometido a nuestros padres, en favor de Abraham y de su descendencia para siempre». María permaneció con Isabel unos tres meses y luego regresó a su casa.

Palabra del Señor. 

La virgen María eleva su alabanza a Dios por medio de este canto el Magnificat, mujer llena de fe, que glorifica a Dios, a un Dios que da paz, tranquilidad, seguridad, confianza, pues en ÉL tenemos todo lo que necesitamos.

María mujer fiel y servidora, es la primera misionera, acepta el llamado de Dios a ser la madre de su Hijo Jesús, fue una mujer que expresó su gozo y alegría hacía Dios, estas palabras del Magnificat ponen de manifiesto las maravillas y grandezas que Dios ha obrado en la vida de María, de Isabel y de todo el Pueblo.

En este canto se expresa todo, acción de gracias, alabanza, bendición, memoria agradecida, aquí se destaca que María es feliz por todas las cosas que Dios ha hecho en su vida.

Bendecido Día.