Nació en Faughart, norte de Irlanda, hacia el año 450, hija de una relación extramatrimonial, de su padre Duptaco, con una bellísima esclava. Fue una moja y abadesa. Es la patrona de Irlanda, quien continuó con el trabajo de San Patricio. Siendo a penas una jovencita consagró a Dios su virginidad, Brígida gozaba de una admirable belleza, la cual heredó de su madre, pero ella veía esto como un obstáculo por eso le pidió a Dios que la volviera fea, pues muchos hombres querían tomarla por esposa. Entró a la vida religiosa, una noche derramó muchas lágrimas y le causó un reventón del ojo, sus suplicas fueron escuchadas, da gracias a Dios, que luego, le devuelve todo su esplendor.

Los relatos a cerca de la vida de esta santa son bastante curiosos. Toda su vida ayudó a las personas que no tenían que comer ni que beber, pues no hay santidad sin caridad. Santa Brígida tenía una vaca, a la cual nunca se le secaron las ubres y con esta leche alimentaba a los menesterosos. Por esta razón la vaca ha quedado como emblema en las pinturas de los artistas, junto a la imagen de la santa.

Santa Brígida vivió entregada a la contemplación y por eso ella misma fabricó una celda debajo de un roble, que recibió el nombre de Kildare y en esta celda vivió con mucha austeridad y penitencia, entregada de lleno a la oración. Muchas mujeres se sintieron atraídas por su estilo de vida y por eso nace una comunidad religiosa femenina para seguir el ejemplo de la santa. También, en Irlanda surge un monasterio y su influencia se extendió por toda la isla.

Son muchos los milagros que se relatan y atribuyen a Santa Brígida, sanó leprosos, devolvió la vista a ciegos, hizo hablar a mudos, frustró asesinatos, proporcionó cerveza de un solo barril a dieciocho iglesias en una semana santa,  sin lugar a dudas fue una mujer abierta a las necesidades temporales y espirituales de cuanta persona se le acercaba.

Murió un 1 de Febrero del 525, un día como hoy, desde ese instante su culto pasó a Inglaterra y Escocia. Fue canonizada el 19 de  junio de 1977, sus restos reposan junto a los de San Patricio.