EVANGELIO Y REFLEXIÓN DEL 2 DE NOVIEMBRE DE 2018

EVANGELIO Y REFLEXIÓN DEL 2 DE NOVIEMBRE DE 2018

Lectura del santo evangelio según san Juan 14, 1-6

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: No perdáis la calma: creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas estancias, y me voy a prepararos sitio. Cuando vaya y os prepare sitio, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy ya sabéis el camino. Tomás le dice: Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino? Jesús le responde: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre sino por mí.

Palabra de Dios

Reflexión:

Si hemos estado atentos a los evangelios y hemos reflexionado en los mismos, nos habremos dado cuenta que Jesús siempre enfatiza en el CREER. Hoy en la solemnidad de los difuntos, Jesús nos recuerda que no debemos perder la fe, que no debemos angustiarnos ni perturbarnos, que solo debemos tener FE.

Jesús hace una aclaración y es: “[…] para que donde estoy yo, estéis también vosotros. Y adonde yo voy ya sabéis el camino.”

En estas frases que dice Jesús, se puede evidenciar que:

  1. Jesús tiene en cuenta a cada uno de nosotros, nos conoce, desea vivir eternamente con nosotros, se preocupa por nuestro bienestar… porque si no fuera así, iría a prepararnos un sitio? Cuando nosotros preparamos nuestra casa, la limpiamos, colocamos aromas agradables, eliminamos el desorden, es porque nos importa quien viene a visitarnos y deseamos que esa persona tenga una impresión agradable y se sienta cómodo.
  2. Ya sabemos el camino, porque CONOCEMOS a Jesús y Él es el camino, por tanto, debemos estar seguros de reconocer por qué camino andar, cómo actuar, hacia dónde debemos ir. Cuando nosotros conocemos a una persona, podemos reconocer sus patrones de comportamiento, sus sentimientos, las probabilidades de actuación bajo alguna situación específica, los lugares que frecuenta o a los que podría ir. Cuando conocemos verdaderamente a alguien, incluso, empezamos a parecernos a esa persona.

Hoy Jesús nos alienta a seguir caminando con Él, a confiar en su amor, a no desesperarnos bajo ninguna circunstancia, que ni la muerte, ni las tristezas, ni los problemas, logren desestabilizarme o perder mi confianza en Él.

Él nos dice hoy que no perdamos la calma. Bajo cualquier circunstancia, por difícil que sea, debemos recordar que Él está con nosotros, que aunque en momentos sintamos estar perdidos, no encontrar salida, no ver su rostro, no olvidemos la promesa que nos hizo: “volveré y os llevaré conmigo”.

Jesús está atento de nosotros, en esta vida y la otra. Sigamos su camino y no nos separemos de su amor.

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