EVANGELIO Y REFLEXIÓN DEL 20 DE OCTUBRE DE 2018

Lectura del santo evangelio según San Lucas 12 (8-10)

Yo les digo: Si uno se pone de mi parte delante de los hombres, también el Hijo del Hombre se pondrá de su parte delante de los ángeles de Dios; pero el que me niegue delante de los hombres, será también negado él delante de los ángeles de Dios. Para el que critique al Hijo del Hombre habrá perdón, pero no habrá perdón para el que calumnie al Espíritu Santo.

Palabra del señor.

Reflexión:

El evangelio de hoy nos habla de ese pecado que no será perdonado por Dios y es aquel que blasfeme o calumnie contra el Espíritu Santo, esta persona no se siente necesitado de Dios, es una persona que se cree sin pecado, se cierra al llamado de Dios en su vida para una conversión. El pecador endurece su corazón, rompe su relación con Dios, es decirle Señor, no te necesito y sin ti puedo vivir, allí Dios no puede actuar y no puede obrar, porque ha cerrado la puerta para que su gracia abunde sobre su vida.

¿Es un pecado grave? Si, es un pecado que cierra toda relación con Dios, ahí ÉL no puede hacer nada, no te puede perdonar, no porque Dios no quiera, sino porque Tú no lo permites, no dejas que Dios entre y sane tus heridas, limpie tu vida, te llene y sacie de su gran amor y misericordia.

¿Cómo se comete este pecado?

  1. Conciencia escrupulosa: Exagerar en gran magnitud el pecado cometido y considerar que es indigno de recibir la Misericordia de Dios y no tiene ningún tipo de arrepentimiento.
  2. Conciencia Laxa: Considerar que Dios es grandemente misericordioso, que no necesitamos arrepentirnos de nuestros pecados ni de buscar la conversión, pues considera que Dios es un padre alcahuete que te perdonará, aun así no te sientes arrepentido por el pecado cometido.

Para no caer en este pecado, reconocer y arrepentirse de corazón, realiza un buen examen de conciencia, busca el sacramento de la confesión, tener propósito de enmienda y de no volver a pecar. Deja que el Espíritu Santo entre en tu vida y obre de la manera que Él quiera, no pongas barreras.

Dios te Bendiga.

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