EVANGELIO Y REFLEXIÓN DEL 19 DE OCTUBRE DE 2018

EVANGELIO Y REFLEXIÓN DEL 19 DE OCTUBRE DE 2018

Lectura del santo evangelio según san Lucas (12,1-7)

En aquel tiempo, miles y miles de personas se agolpaban hasta pisarse unos a otros. Jesús empezó a hablar, dirigiéndose primero a sus discípulos:
«Cuidado con la levadura de los fariseos, o sea, con su hipocresía. Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse. Por eso, lo que digáis de noche se repetirá a pleno día, y lo que digáis al oído en el sótano se pregonará desde la azotea. A vosotros os digo, amigos míos: no tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden hacer más. Os voy a decir a quién tenéis que temer: temed al que tiene poder para matar y después echar al infierno. A éste tenéis que temer, os lo digo yo. ¿No se venden cinco gorriones por dos cuartos? Pues ni de uno solo se olvida Dios. Hasta los pelos de vuestra cabeza están contados. Por lo tanto, no tengáis miedo: no hay comparación entre vosotros y los gorriones.»

Palabra del Señor

Reflexión:

Jesús aprovecha cada oportunidad para guiarnos. En este caso, nos exhorta a ser honestos, a siempre ser transparentes. Muchas veces, nosotros los seres humanos, en diferentes escenarios nos comportamos de formas diferentes, y no estaría mal porque cada espacio estimula el comportamiento de las personas: es muy diferente reunirse en un estadio a reunirse en una ópera; los comportamientos de las personas son condicionados por las características espaciales, la música, los colores del lugar, todo influye en la conducta del hombre, pero lo que no es correcto es transformar su esencia.

Ahora bien, ¿cuál es la esencia del hombre?, ¿Cuál es mi esencia?. Pues bien, debo ir al fondo del corazón y revisar si tengo un corazón bueno, dispuesto, amante de Dios y en todo espacio este permitirá comportarme bajo los criterios de fidelidad a ese amor. Si yo sinceramente amo a Dios, aunque nadie me esté observando, no voy a realizar actos que vayan en contra de ese amor que profeso, no le haré daño a esa relación que tengo con Dios y bajo ninguna circunstancia permitiré que algo o alguien me aleje de Él.

Hoy Jesús nos dice: “Nada hay cubierto que no llegue a descubrirse, nada hay escondido que no llegue a saberse.” Y así es. Por eso, quien actúa hipócritamente, en algún momento se le descubrirá. Nosotros busquemos ser fieles a nuestro corazón, busquemos comportarnos en todos los lugares y escenarios igual, mantener nuestro carácter en cualquier circunstancia. Lo que hoy Jesús nos dice no es una amenaza, en realidad nosotros nunca debemos actuar guiados por el miedo sino por el contrario, debemos actuar guiados por el amor, el cual, no nos permitirá separarnos de la verdad. El actuar bien bajo cualquier circunstancia debe ser un compromiso con nosotros mismos, debe ser la respuesta al respeto que nosotros mismos nos tenemos, pues no podemos fallarnos a nosotros mismos, obviamente, el amor por Dios es el que nos sostendrá para que bajo cualquier circunstancia no le falle a Él y no me falle a mí mismo.

Recordemos bien que nadie de los que ha confiado en el amor de Dios ha quedado defraudado, y nosotros no seremos los primeros. La estrategia para ello es: primero, ser honestos con nosotros mismos; segundo, mantener una profunda relación de amor con nuestro Dios; tercero, fortalecernos con su Palabra y en sus Sacramentos, para así, cuando llegue la prueba, el miedo no nos venza y podamos actuar en la fe y mantenernos fieles a su amor.

Que el amor de Dios nos llene profundamente y nos haga uno con Él.

Buen fin de semana.

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