EVANGELIO Y REFLEXION DEL 12 DE SEPTIEMBRE DEL 2018

EVANGELIO Y REFLEXION DEL 12 DE SEPTIEMBRE DEL 2018

Lectura del santo evangelio según san Lucas 6,20-26

En aquel tiempo, Jesús, levantando los ojos hacia sus discípulos, les dijo: «Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios. Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis. Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre. Alegraos ese día y saltad de gozo, porque vuestra recompensa será grande en el cielo. Eso es lo que hacían vuestros padres con los profetas. Pero, ¡ay de vosotros, los ricos!, porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados!, porque tendréis hambre. ¡Ay de los que ahora reís!, porque haréis duelo y lloraréis. ¡Ay si todo el mundo habla bien de vosotros! Eso es lo que hacían vuestros padres con los falsos profetas.»

Palabra del Señor.

Reflexión:

En el evangelio de hoy, San Lucas nos muestra el sermón de Jesús a través de cuatro bienaventuranzas y cuatro maldiciones, dirigidas para las comunidades, constituidas de ricos y de pobres. A ninguno nos gusta ser rechazado por el mundo, ni llorar, ni ser pobre, ni tener hambre. Pero parece ser que este es el camino que nos lleva a la verdadera felicidad.

Es necesario hacer lo que Jesús nos indica en este sermón, ya que las bienaventuranzas  se dibuja el rostro del Maestro, que estamos llamados a transparentar en lo cotidiano. “Dichosos los pobres, porque vuestro es el reino de Dios” Los pobres que tienen al Espíritu de Jesús. Pues hay pobres con cabeza o espíritu de rico. Los discípulos de Jesús son pobres con cabeza de pobre. Como Jesús no quieren acumular, pero asumen su pobreza y, como él, luchan por una convivencia más justa, donde haya fraternidad y puesta en común de los bienes, sin discriminación.

“Dichosos los que ahora tenéis hambre, porque quedaréis saciados. Dichosos los que ahora lloráis, porque reiréis” Aquello que ahora vivimos y sufrimos no es lo definitivo. Lo definitivo es el Reino que estamos construyendo hoy con la fuerza del Espíritu de Jesús. Construir el Reino trae sufrimiento y persecución, pero una cosa es cierta: el Reino va a llegar y “¡seréis saciados y reiréis!”.

“Dichosos vosotros, cuando os odien los hombres, y os excluyan, y os insulten, y proscriban vuestro nombre como infame, por causa del Hijo del hombre.”Alegraos ese día porque grande será vuestra recompensa, porque así fueron tratados los profetas!” Con estas palabras de Jesús, Lucas anima a las comunidades de su tiempo, que estaban siendo perseguidas. El sufrimiento no es estertor de muerte, sino dolor de parto. ¡Fuente de esperanza! La persecución era una señal de que el futuro anunciado por Jesús estaba llegando para ellas. Iban por el justo camino.

En la sociedad actual, ser cristiano puede llevarnos a ser rechazados, pero “no se puede esperar, para vivir el Evangelio, que todo nuestro alrededor sea favorable, muchas veces las ambiciones del poder y los intereses mundanos juegan en nuestra contra”. Debemos aceptar cada día el camino del evangelio así nos traiga problemas, pues esto es santidad, esto es ser bienaventurado.

Dios te bendiga

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