Lectura del santo evangelio según san Mateo 25,1-13

En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El Reino de los cielos se parecerá a diez doncellas que tomaron sus lámparas y salieron a esperar al esposo. Cinco de ellas eran necias y cinco eran sensatas. Las necias, al tomar las lámparas, se dejaron el aceite; en cambio, las sensatas se llevaron alcuzas de aceite con las lámparas. El esposo tardaba, les entró sueño a todas y se durmieron. A medianoche se oyó una voz: “¡Que llega el esposo, salid a recibirlo!” Entonces se despertaron todas aquellas doncellas y se pusieron a preparar sus lámparas. Y las necias dijeron a las sensatas: “Dadnos un poco de vuestro aceite, que se nos apagan las lámparas.” Pero las sensatas contestaron: “Por si acaso no hay bastante para vosotras y nosotras, mejor es que vayáis a la tienda y os lo compréis.” Mientras iban a comprarlo llegó el esposo, y las que estaban preparadas entraron con él al banquete de bodas y se cerró la puerta. Más tarde llegaron también las otras doncellas, diciendo: “Señor, señor, ábrenos.” Pero él respondió: “Os lo aseguro: no os conozco.” Por tanto, velad, porque no sabéis el día ni la hora.»

Palabra del Señor.

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Sabina nació en el siglo II en una familia noble que, cuando aún era muy joven, la casó con el senador Valentino. Convertida al cristianismo, frecuentó las catacumbas, donde se encontraba con los otros cristianos, ya víctimas de la persecución. Iba con su niñera Serapia, que ella misma había convertido, luego de enviudar se entregó al servicio de los pobres, enfermos y prisioneros

Fue capturada y al no querer abjurar de su fe, fue condenada a ser decapitada, junto a Serapia.

Durante el pontificado del papa San Celestino I (422-432) se mandó construir en el Aventino, en Roma, la Basílica de Santa Sabina. El culto de esta santa se propagó a lo largo de la Edad Media.

Nació el 13 de noviembre de 354 en Tagaste, pequeña ciudad de Numidia al norte de África. Hijo de Patricio, un pagano que después llegó a ser catecúmeno y de Mónica, fervorosa cristiana. Aunque no fue bautizado de niño, Mónica le enseñó los rudimentos de la religión cristiana y, al ver cómo el hijo se separaba de ellos a medida que crecía, se entregó a la oración constante, dolorida y confiada. Años más tarde Agustín se llamará a sí mismo el “hijo de las lágrimas de su madre”. Católica ferviente, dedicó toda su vida a la conversión de su hijo al cristianismo. Estudio gramática y retórica que ejerció en Cartago. Luego se transfirió a Milán, ciudad en la que se convirtió a la fe católica escuchando predicar a san Ambrosio de quien recibió el bautismo. Posteriormente, se estableció en Hipona. Allí fue ordenado presbítero y obispo cuatro años más tarde. Al frente de esa sede episcopal se mostró como un Pastor ejemplar por su doctrina, atención a los pobres, dedicación al clero y organización de monasterios.

Agustín murió a los 72 años de edad, en Hipona el 28 de agosto de 430 durante el sitio al que los vándalos de Genserico sometieron la ciudad durante la invasión de la provincia romana de África.

Nació en Tagaste (África) el año 331, sus padres eran cristianos y de una familia de vieja tradición cristiana. Su educación se le encargó a su criada, también cristiana. Muy joven, fue dada en matrimonio a un hombre llamado Patricio, del que tuvo varios hijos, entre ellos San Agustín, cuya conversión le costó muchas lágrimas y oraciones. Fue un modelo de madres; alimentó su fe con la oración y la embelleció con sus virtudes.

Mónica iba a la iglesia cada día y soportó con paciencia el adulterio y las cóleras de su marido. Se ganó el afecto de su suegra en poco tiempo e incluso convirtió a Patricio al cristianismo y calmó su violencia. Patricio murió poco después de su conversión y Mónica decidió no volver a casarse.

Santa Mónica es puesta por la Iglesia como ejemplo de mujer cristiana, de piedad y bondad probadas, madre abnegada y preocupada siempre por el bienestar de su familia, aun bajo las circunstancias más adversas.

A lo largo de los siglos, miles han encomendado a Santa Mónica a sus familiares más queridos y han conseguido conversiones admirables.

Murió en Ostia a los 55 años de edad el año 387.

Se cree que las reliquias de la santa se conservan en la iglesia de S. Agostino.

Lectura del santo evangelio según san Juan 1,45-51

En aquel tiempo, Felipe encuentra a Natanael y le dice: «Aquel de quien escribieron Moisés en la Ley y los profetas, lo hemos encontrado: Jesús, hijo de José, de Nazaret.»
Natanael le replicó: «¿De Nazaret puede salir algo bueno?»
Felipe le contestó: «Ven y verás.»
Vio Jesús que se acercaba Natanael y dijo de él: «Ahí tenéis a un israelita de verdad, en quien no hay engaño.»
Natanael le contesta: «¿De qué me conoces?»
Jesús le responde: «Antes de que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.»
Natanael respondió: «Rabí, tú eres el Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel.»
Jesús le contestó: « ¿Por haberte dicho que te vi debajo de la higuera, crees? Has ver cosas mayores.» Y le añadió: «Yo os aseguro: veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor.

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Era nativo de Caná de Galilea, próximo a Nazaret. Su nombre es evidentemente un patronímico, pues hace referencia explícita al nombre del padre. Se trata de un nombre de características probablemente arameas, “bar-Tôlmay”, que significa “hijo de Talmay”, “hijo del portador de agua”. Tradicionalmente es identificado con Natanael: un nombre que significa “Dios ha dado”.Continuar

La fiesta de hoy fue instituida por el Papa Pío XII, en 1955 para venerar a María como Reina igual que se hace con su Hijo, Cristo Rey, al final del año litúrgico. A Ella le corresponde no sólo por naturaleza sino por mérito el título de Reina Madre.

“La Virgen Inmaculada … asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial fue ensalzada por el Señor como Reina universal, con el fin de que se asemejase de forma más plena a su Hijo, Señor de señores y vencedor del pecado y de la muerte”.Continuar

Su nombre secular fue Giuseppe Melchiorre Sarto. Nació en Riese, Treviso, en 1835, de familia campesina. Desde pequeño se mostró muy deseoso para los estudios, siendo esa inquietud la que le llevaría a aprovechar muy bien la enseñanza del catecismo, desde que ayudaba al párroco como monaguillo, les decía a sus padres una frase que reiteraría con frecuencia: “quiero ser sacerdote”. Con el tiempo este deseo que sintió desde niño no haría más que afianzarse y madurar en un ardiente anhelo de responder al llamado del Señor.

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Nació en Campo Mayor, Portugal, en el 1426, hija de una familia noble. En Tordesilla, recibió el mensaje de la Virgen de fundar una nueva orden en honor de la Inmaculada. Abandona la corte y marcha a Toledo en 1453. Allí lleva una vida retirada en Santo Domingo el Real, mientras llega la hora de poner por obra el mensaje de la Virgen. Ofreció a Dios su virginidad llevando una vida ejemplar y santa.Continuar