San Juan Nepomuceno

Un día como hoy celebramos a San Juan Nepomuceno, nació en un pueblo llamado Nopomuc (Bohemia), de ahí el sobrenombre Nepomuceno, también llamado mártir del secreto de confesión, es considerado por su muerte patrono del sigilo sacramental

Cuando Juan Nepomuceno fue ordenado sacerdote cumplía 30 años; regía la extensa diócesis de Praga el célebre arzobispo Juan Jenstein, quien conocía de antaño al nuevo sacerdote por su trabajo en la Curia Arzobispal. Nombrado párroco, es ascendido en breve plazo a la dignidad de canónigo de la iglesia de San Gil, de la que sale al cabo de poco tiempo, designado Vicario General de la diócesis y canónigo honorario de la Catedral.

Pero el rey de Praga, se dejaba llevar por dos terribles pasiones, la cólera y los celos y dicen que siendo Juan Nepomuceno confesor de la reina, se le ocurrió al rey que San Juan le correspondía contarle los pecados que la reina le había dicho en confesión, y a la negativa que le revelara estos secretos, se propuso matarlo.

Conducido después a la prisión, es torturado cruelmente a fin de hacerle cambiar de actitud, hasta que pierde el conocimiento. Pero en vano: nuevas entrevistas con el rey, nuevas proposiciones de honores a cambio del secreto de confesión, negativas y renovadas torturas, llenan los últimos días de Juan Nepomuceno.

En una posterior visita se le concede la última oportunidad o la vida, con honores, y dignidades y riquezas, o la muerte. Y el santo sacerdote no dudo: la muerte.

En el año 1393 cuando las aguas del río Moldava, bajo el puente que une las dos partes de la ciudad, se abren para dar sepultura al sacerdote, al santo canónigo que ha muerto mártir del silencio sacramental.

En 1725, más de 300 años después del acontecimiento, una comisión de sacerdotes, médicos y especialistas hallaron que la lengua del mártir se hallaba incorrupta, aparentemente seca y gris. De pronto, en presencia de todos empezó a tomar aspecto de ser la de una persona viva. Todos se pusieron de rodillas ante este milagro. Fue el cuarto milagro que realizó el santo antes de ser proclamado oficialmente como tal.

DIOS te bendiga.

Andrea Mendoza

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